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La delgada línea entre madre de familia y colaboradora

Hoy más que nunca debemos comprometernos con nuestras colaboradoras y, sobre todo, con aquellas que son madres, considera Elisa Mendoza.
jue 11 marzo 2021 12:17 AM

(Expansión Mujeres) - De acuerdo a cifras emitidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México, se estima que 33 de cada 100 mujeres de 15 a 54 años no unidas, con al menos un hijo nacido vivo, son solteras. Lo anterior no es un dato menor, más, si lo trasladamos al contexto de la COVID-19.

Tradicionalmente las mujeres hemos sido reconocidas por nuestra habilidad para desempeñar más de una tarea a la vez, hoy en día, miles de madres solteras en nuestro país han llevado dicha aseveración a otro nivel; buscando no sólo mantener un estándar laboral que ya se tenía en época pre pandemia, sino también, propiciando el mejor ambiente posible para el desarrollo de sus hijos.

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Hoy, la madre soltera y aquella que también vive en pareja tiene que seguir dando resultados laborales para demostrar su valía y no exponer su empleo, pero, además, tiene que estar al tanto de la educación a distancia de sus hijos y velar por su sano desarrollo físico, intelectual y mental.

Bajo el contexto actual, es común que, en medio de una reunión laboral a distancia, un niño pase corriendo, le hable a su mamá, se ponga a llorar, se escuchen sus risas, etc. Y probablemente para personas ajenas pueda significar un momento chusco o “entendible” por la situación, ¿pero realmente nos ponemos en el lugar de la madre que día a día vive con diversas actividades y presiones al mismo tiempo?

¿Qué podemos hacer para ayudarlas?

Podemos hacer, ¡y mucho…!

Como líder de Recursos Humanos de una empresa con más de 1,000 empleados, y donde 51% de nuestras colaboradoras son mujeres y más de la mitad son mamás, hemos tomado acciones y queremos compartirlas no sólo en beneficio de la propia madre, sino también en beneficio de nosotros como empleadores, ya que entre más valorada, ayudada y cuidada se sienta nuestra colaboradora, mayor será la probabilidad de una mejora en el rendimiento laboral.

Aquí comparto una serie de tips que pueden beneficiar a ambas partes:

- Conoce a tu colaboradora. Es de suma importancia no sólo identificar quienes son mamás en la empresa, sino tratar de involucrarse en su día a día para entenderlas mejor. Por ejemplo: ¿cuántos hijos tiene?, ¿de qué edades?, ¿cuál es su estatus escolar?, ¿en qué horarios ella necesita dedicar el 100% de su tiempo a ellos?, etc. Hemos realizado varias encuestas para sondear este tipo de temas y poder calibrar nuestras acciones de bienestar para empleados.

- Hazla parte de la organización de sus tareas laborales. En conjunto, definan cuáles son las principales responsabilidades laborales y cuáles son los tiempos de entrega idóneos, tanto para la empresa, como para el ritmo de vida de la mamá. Lo anterior, no sólo la ayudará a sentirse valorada, sino que la ayudará a canalizar mejor sus presiones diarias y a que ambas partes se comprometan formalmente.

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#8M | La pandemia no las frena

- Respeta los acuerdos. Una vez definidos los compromisos, busca respetar los tiempos acordados, y en el inter, trata de modificar lo menos posible el plan de trabajo inicial, de manera que la colaboradora pueda entrar poco a poco en un ritmo laboral en contexto pandémico más manejable y asequible.

- Brinda beneficios o apoyos extras. Si es posible, brinda apoyos especiales y extras a las colaboradoras que sean madres. Estos apoyos no necesariamente tienen que ser económicos, por ejemplo: apoyo en la contratación de personal para que en fechas y tiempos específicos puedan cuidar de sus hijos; ajustes y/o flexibilidad de horarios laborales en días pactados; tenemos un canal especial de actividades para niños de diversas edades que también les ha sido útil.

La situación no es sencilla, hoy más que nunca debemos comprometernos con nuestras colaboradoras, y sobre todo, con aquellas que son madres, algunas inclusive jefas de familia y requieren apoyo puntual.

Como mujeres estamos demostrando nuestra capacidad de respuesta, adaptación y contribución, pero sin duda, también nuestro talento y liderazgo para afrontar esta crisis sanitaria. ¡No bajemos la guardia!

Nota del editor: Elisa Mendoza es Directora de Recursos Humanos en MSD México. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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