Publicidad
Publicidad

Liderazgo femenino en la ciencia, el talento que puede acelerar la innovación del país

En un contexto en el que la transformación digital está redefiniendo industrias enteras, integrar a más mujeres en estos ámbitos representa una ventaja estratégica.
mar 10 febrero 2026 06:01 AM
El futuro del trabajo necesita mujeres liderando la transformación digital
Cuantas más mujeres y niñas se suman a STEM, no solo se fortalece la equidad, sino que también aumenta la capacidad de innovar, competir y resolver problemas complejos. Invertir en este talento es apostar por un futuro tecnológico más sólido y sostenible para todos, apunta Katia Núñez.(iStock)

El 11 de febrero, es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que nos invita a reflexionar y también a reconocer los avances concretos que las mujeres han logrado en distintas industrias. Más que una conmemoración simbólica, este día representa una oportunidad para analizar la evolución del talento femenino en los ámbitos de la ciencia y la tecnología, así como para comprender por qué acelerar su participación resulta clave para el desarrollo del país.

Publicidad

La conversación en torno al liderazgo de las mujeres en STEM ha evolucionado de manera significativa. Hoy, el enfoque va más allá de la inclusión como principio y se centra en reconocer que la diversidad eleva la calidad de las soluciones, amplía la comprensión de los desafíos y fortalece la innovación. En un contexto en el que la transformación digital está redefiniendo industrias enteras, integrar a más mujeres en estos ámbitos representa una ventaja estratégica.

Las cifras muestran que todavía hay camino por recorrer, pero también progreso. De acuerdo con datos de la UNESCO y de organismos estadísticos nacionales como el Inegi, alrededor de tres de cada 10 estudiantes en carreras STEM en México son mujeres. Y aunque todavía no es el balance ideal, la participación ha crecido gradualmente, sobre todo en áreas relacionadas con tecnologías de la información, análisis de datos y habilidades digitales aplicadas.

Un cambio relevante que está marcando la diferencia es la diversificación de las rutas de acceso al ecosistema tecnológico, que hoy ya no dependen exclusivamente de una formación en ingeniería tradicional. Certificaciones, programas técnicos, bootcamps y trayectorias modulares permiten que más mujeres y niñas se integren desde distintos perfiles y a diferentes edades. Esta flexibilidad contribuye a reducir barreras estructurales y a abrir oportunidades para talento que anteriormente quedaba fuera por limitaciones de tiempo, costo o contexto.

En este contexto, es alentador ver la existencia de iniciativas públicas de formación tecnológica a gran escala. El Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial representa un paso importante para la democratización de capacidades avanzadas y la vinculación efectiva entre capacitación y empleabilidad. Este tipo de plataformas permite articular esfuerzos entre instituciones y empresas tecnológicas para llevar entrenamiento especializado a más personas, con estructura, acompañamiento y una ruta clara de aplicación práctica.

Publicidad

Los resultados son alentadores: el 40 % de los participantes son mujeres, lo que evidencia que, cuando la formación es accesible, bien estructurada y respaldada por competencias técnicas sólidas, las mujeres se involucran activamente. Iniciativas como esta demuestran que es posible avanzar de manera tangible en el cierre de la brecha de género en tecnología.

Cerrar la brecha es una responsabilidad compartida. El sector público puede fortalecer la educación científica temprana y las habilidades digitales; las empresas podemos invertir en formación, mentoría y primeras oportunidades laborales; las universidades pueden actualizar planes de estudio y reforzar la orientación vocacional; y, las familias pueden influir cuando validan estas vocaciones desde edades tempranas.

La visibilidad de modelos de rol también está cambiando el panorama. Cada vez es más común encontrar mujeres liderando proyectos de data, ciberseguridad e inteligencia artificial. Esa presencia genera un efecto multiplicador: lo que se ve posible se convierte en meta alcanzable. Fomentar vocaciones, en la práctica, es una vía tangible para fortalecer la política de talento.

Publicidad

Más que enfocarnos únicamente en la brecha, es fundamental centrarnos en la oportunidad. Hoy convergen una creciente demanda de talento digital, nuevas plataformas de aprendizaje y una colaboración cada vez más estrecha entre sectores. Si mantenemos este impulso, podemos acelerar de manera sostenida y medible la participación de más mujeres en ciencia y tecnología.

El mensaje de hoy debe ser claro y constructivo: estamos avanzando, y es momento de profundizar en lo que funciona. Cuantas más mujeres y niñas se suman a STEM, no solo se fortalece la equidad, sino que también aumenta la capacidad de innovar, competir y resolver problemas complejos. Invertir en este talento es apostar por un futuro tecnológico más sólido y sostenible para todos.

____

Nota del editor: Katia Núñez es líder de Relaciones Gubernamentales y Política Pública para Kyndryl Latinoamérica. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Tags

OpiniónMujeresLiderazgoEmpresas

Health Café

Publicidad