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¿Es egoísta que las mascotas ocupen el lugar de los hijos?

Hay quienes tenemos mascotas y también nos hubiera gustado tener hijos, pero nuestras circunstancias lo impidieron, señala Adriana Castro.
mar 11 enero 2022 11:59 PM
una mujer acaricia a un perro
Si se hace una crítica pública en contra de las personas sin hijos, se corre el riesgo de animar a que quienes tienen hijos puedan sentirse superiores, opina Adriana Castro.

(Expansión Mujeres) - Hace unos días el papa Francisco lamentó que las mascotas tomen el lugar de los niños.

"Hoy vemos una forma de egoísmo. Vemos que algunos no quieren tener hijos. A veces tienen uno, y ya, pero en cambio tienen perros y gatos que ocupan ese lugar", mencionó durante la primera audiencia general del año en el Vaticano.

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Entiendo que le preocupe el "invierno demográfico" y la dramática caída de la natalidad que se registra en numerosos países occidentales. Pero de eso a aseverar que elegir tener mascotas en lugar de hijos no solo es egoísta sino que va en detrimento de la civilización y que conduce a una pérdida de humanidad… me parece demasiado.

Como orgullosa madre de una perrita y siendo una mujer sin hijos me encantaría compartir mi opinión.

Lo que dijo el papa Francisco fue profundamente hiriente e invalida las decisiones y circunstancias de millones de personas.

Hay quienes tenemos mascotas y también nos hubiera gustado tener hijos, pero nuestras circunstancias lo impidieron. Hay quien intentó adoptar y no reunió los requisitos para lograrlo.Y también están las que eligieron tener otros roles en su vida y no están interesadas en la maternidad… y está bien.

Lo grave es que sus palabras detonaron algo peor: un discurso excluyente que sirve de arma para separarnos y dividirnos como sociedad.

Si un líder mundial con una enorme cantidad de poder establece que millones de personas carecen de humanidad porque no tienen hijos, eso tiene un gran impacto.

Considera esto: vivimos en una sociedad basada en un ideal hegemónico maternal que establece que ser mamá es el rol más importante que una mujer puede experimentar.

Si se hace una crítica pública en contra de las personas sin hijos, se corre el riesgo de animar a que quienes tienen hijos -y no hacen una reflexión profunda en torno a la postura del papa- puedan sentirse superiores.

Establecer el binomio “sentido humano y maternidad” condena a quienes no tenemos hijos, lo cual es absurdo y peligroso.

No hay duda de que ser madre es un acto enorme de generosidad y requiere de innumerables momentos de cuidados y consideración por alguien más y hay que reconocer a quienes lo son.

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Sin embargo, si una mujer no tiene un hijo o hija a su cargo no la convierte en alguien egoísta, simplemente es una mujer sin hijos.

Y ya que estamos con este tema del trabajo de cuidados en los que las mujeres solemos estar en bastante desventaja, hay que tener mesura con el argumento de que cuidar a alguien o hacerte cargo de algo a cambio de tu propio bienestar, es una virtud.

Yo tengo una perrita que adopté desde hace 17 años y acepté el compromiso de estar con ella y cuidarla en todo momento. Llegó siendo una cachorra juguetona. Afortunadamente su historial es bastante bueno porque solo ha destruido una chancla en su vida y cada vez que convive con el gato de mi hermana ha habido saldo blanco.

Pero con el paso de los años -al igual que con las personas- siendo una perrita mayor, ahora requiere más cuidados.

Pero el hecho que yo destine mi tiempo y energía para ella no me hace moralmente superior a nadie. Solo soy una mujer que eligió una vida que incluye pelos en toda la casa. Sería ridículo decirle a las personas que no tienen perros o gatos que son egoístas porque no tienen que perder tiempo barriendo pelos.

Sé que hay muchas madres y padres que piensan que lo que dijo el papa es lamentable. Si eres una de ellas, gracias por ser una buena persona y reconocer la belleza y el valor de la diversidad.

Ahora te invito a que llames a tu amiga o hermana que no tiene hijos y recuérdale cuánto la amas, sin importar si alguien la llama mamá o no.

Nota del editor: Adriana Castro tiene una especialidad en Psicología de la Creatividad por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es fundadora de Call to Action: Empresas felices. Síguela en LinkedIn , Facebook y/o Instagram . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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