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Lactancia, ¿un derecho solo para mujeres?

Las organizaciones tienen el reto de impulsar una lactancia diversa y con ello no solo fomentar el apoyo a las madres trabajadoras en línea con el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo.
jue 11 agosto 2022 10:00 AM
(mujeres amamantan a sus bebés durante un festival de lactancia en la CDMX)
En México solo una de cada 10 mujeres puede ejercer su derecho a la lactancia materna.

La lactancia no es exclusiva de las mujeres, ni siquiera de aquellas que son las madres biológicas, apunta Olivia Guerrero, experta en salud y psicología sexual. Hoy día, México está conformado por familias diversas, y en esta diversidad, los hombres también son responsables de alimentar a sus hijos.

En el artículo 2 bis, del acuerdo general del pleno del Consejo de la Judicatura Federal, en relación con el periodo de lactancia, se establece que las personas lactantes son aquellas que tengan la responsabilidad de alimentar con leche materna vía natural o inducida a su recién nacido, incluso, hasta los dos años de edad con independencia de su orientación sexual, preferencia y/o expresión o identidad de género.

Para Guerrero, lo que no se nombra no existe y hablar hoy de familias diversas es un gran paso en la sociedad. Lo que hace falta, señala, es la inclusión. En 2020, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), reconoció 11 tipos de familia divididos en tres grupos: tradicionales, en transición y emergentes.

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El grueso de la población familiar está representado por la figura tradicional con el 25.8%. Luego, por la movilidad económica, la inclusión de la mujer al mercado laboral ha dado una perspectiva diferente y hoy es posible hablar de jefas de familia, que ocupan el 16.8% y se refiere a las madres solas con hijos.

El 14.6% de las familias está conformado por mamá y papá jóvenes sin personas lactantes, el 10.8% son solo papás con hijos, el 9.6% son padres con hijos y otros parientes y el 3.8% corresponde a la familia reconstituida.

“Es muy importante cómo está redactada la ley porque estos papás son potenciales latentes y requieren de un espacio para alimentar a sus hijos. También es importante cuestionarse la exclusión que ha habido desde hace años. Hoy, un ambiente inclusivo hacia las familias no tradicionales en el que mujeres y hombres tengan derecho a lactar es fundamental para el crecimiento como sociedad”, apunta.

Lactario no es sinónimo de mujeres

Mariano Salceda Servín, presidente de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (CANILEC), celebra la reapertura de la sala de lactancia en el Senado de Republica, la cual fue un esfuerzo conjunto entre la cámara y la Comisión de Salud del Senado.

Otros esfuerzos de este tipo han nacido desde el sector público. La CFE inauguró el primer lactario en una central de generación en la termoeléctrica “Presidente Adolfo López Mateos” en Tuxpan, Veracruz, y en el Laboratorio de Pruebas de Equipos y Materiales (LAPEM) se trabaja en la instalación de una sala de lactancia.

Diana Marenco, subgerente de Información de la Coordinación de Comunicación Corporativa, comentó en un comunicado de prensa que esta sala es un derecho, un espacio digno, cómodo para poder ejercer el derecho a lactar y que involucra a los centros de trabajo y empleadores.

Reconoció la importancia de inaugurar un lactario con perspectiva de género, voluntad institucional y con un trabajo conjunto de mujeres. Además, señaló la importancia de políticas de respeto a los derechos de las mujeres, lo cual denota que “hay centrales y personas acompañando desde la convicción”.

En el mismo documento, Arturo Ancona, coordinador de Recursos Humanos de la CFE, manifestó que, para garantizar la libertad de decisión de las mujeres, se necesita acompañar las condiciones laborales que posibiliten los ejercicios de este derecho, y que la reconfiguración de los espacios de trabajo debe verse con perspectiva de género.

Desde el ámbito privado, Grupo Herdez es una de las compañías que buscan mejorar las condiciones para lograr la equidad de género, ya que en México solo una de cada 10 mujeres puede ejercer su derecho a la lactancia materna.

En este sentido, y con el objetivo de apoyar a las mujeres, la empresa cuenta con ocho salas de lactancia, lo que representa un 60% de todas sus instalaciones en el país, con un espacio en el que las colaboradoras pueden extraer y almacenar leche materna.

“Nuestras salas de lactancia cumplen con las especificaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y UNICEF. Son espacios higiénicos, privados, de fácil acceso y equipados para ser utilizados por una usuaria a la vez”, detalla la firma.

Sin embargo, Sara Morgan, consultora especialista en el sector laboral, puntualiza que es de suma importancia que las organizaciones de diferentes sectores se comprometan a impulsar el desarrollo de una lactancia diversa y con ello no solo fomentar el apoyo a las madres trabajadoras en línea con el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo.

Una de las formas de hacerlo, dice, es impulsando aún más el teletrabajo o el modelo híbrido, el cual de forma empática permitirá un balance positivo entre las organizaciones y familias diversas, específicamente en temas de lactancia. “De esta manera se podría evolucionar en conjunto y fortalecer el sentido de pertenencia en un sistema social y económico”.

 

Los retos de la lactancia en las familias diversas

Conjuntar el trabajo con la posibilidad de dar el primer alimento a los neonatos limita a muchas familias. La ley debería plantear soluciones desde el punto de vista jurídico, pero también de conexión humana.

“La ley no contempla la posibilidad de ejercer la lactancia en ciertas circunstancias, como familias monoparentales, adoptiva de bebés, parejas conformadas solo por la madre o el padre o familias extendidas. Solo se habla de esta posibilidad para las madres biológicas”, detalla Morgan.

Durante la pandemia, 11.2 millones de mexicanas salieron del mercado laboral en 2021, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pero no existe una gráfica que muestre cómo se afecta la pérdida de empleos con respecto a las familias diversas, que sin duda fueron orilladas a tener que elegir entre sus trabajos y el cuidado familiar.

Por otro lado, el Instituto Mexicano para la Competitividad señaló que la pandemia ha tenido un impacto desproporcionado sobre mujeres que son madres, ya que el 15% dedican cinco horas adicionales al cuidado, además, 980,000 perdieron su empleo durante la contingencia y no lo han recuperado.

“A pesar de que la lactancia es una etapa bonita también es muy complicada para la mayoría de las personas trabajadoras”. El artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo dice que el periodo de lactancia es de seis meses, y durante éste se le dará a la trabajadora dos reposos extraordinarios por día de media hora para alimentar a sus hijos, en un lugar higiénico que define la empresa, y si esto no es posible, entonces el patrón debe reducir una hora la jornada de trabajo, durante el periodo señalado.

Lo que más prevalece es la salida temprano porque no existe una logística que ayude a hacer esto viable, afirma la especialista. La ley dispone una hora durante la jornada laboral, pero no contempla el tiempo de traslado de la oficina a donde se encuentran los bebés, en los centros de desarrollo infantil (CENDIS) o el hogar, así como el regreso a la oficina. “Resulta imposible en lugares como la Ciudad de México, a menos que el centro o la casa esté muy cerca de la oficina, lo cual casi nunca ocurre”.

Por otro lado, apunta la experta, hay discriminación por parte de la legislación, ya que no incluye a los padres que deben realizar esta labor por corresponsabilidad o decisión. Si bien el artículo 132 fracción 27 bis establece el permiso de paternidad de cinco días por nacimiento o adopción, no es suficiente. “Un permiso paterno más grande es indispensable en muchos casos para ayudar a la lactancia de hijos en familias diversas. Hoy a las madres trabajadoras se les otorga una licencia, mientras que a los padres un permiso. La diferencia radica en que una la otorga el Instituto Mexicano del Seguro Social y el otro la empresa que absorbe los gastos. Por ello es que la ley necesita modificarse”, indica Morgan.

La lactancia materna no es exclusiva de las madres, aunque esto pudiera parecer impensable. También es cosa de hombres. Asimismo, los bebés no se rigen por la hora sino por la necesidad biológica. La naturaleza no se ciñe a reglas humanas.

Los expertos coinciden que además de una modificación y actualización de la ley, las empresas pueden ampliar sus permisos de paternidad para romper barreras y construir un país más incluyente. Adoptar mejores prácticas de trabajo para que sea una realidad la naturaleza en corresponsabilidad con las normas humanas.

 
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