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No te obligues a sentir gratitud

La gratitud y el dolor pueden coexistir. Son emociones complementarias, no opuestas, apunta Adriana Castro.
mié 24 noviembre 2021 12:03 AM
No te obligues a sentir gratitud
Se puede estar agradecido por lo que se tiene y a la vez estar triste por la pérdida que se tuvo, considera Adriana Castro.

(Expansión Mujeres) - El año pasado me llamó la atención ver un aumento en las publicaciones sobre gratitud relacionadas con el Día de Acción de Gracias. Es una de las celebraciones más importantes en Estados Unidos y se festeja cada año el cuarto jueves de noviembre con la intención de dar gracias por lo que se tiene.

Se celebra a través de una cena familiar en la que se come pavo y cada persona agradece las bendiciones que ha tenido durante el año.

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Quizá este aumento de gratitud en las redes sociales se debe a que la pandemia nos sensibilizó sobre la importancia de apreciar lo que sí tenemos en la vida en lugar de solo centrarnos en ver nuestras carencias.

La gratitud es uno de los componentes que generan felicidad porque nos permite apreciar que nuestra vida es buena. De acuerdo con la psicología positiva, hay otros elementos que también son poderosos para aumentar la felicidad, como lograr metas, apasionarnos por nuestro trabajo y tener vínculos afectivos... pero ninguno es más rápido como la gratitud para comenzar percibir sus efectos en nuestro nivel de felicidad.

En el caso de las mujeres, culturalmente hemos sido educadas para ser más expresivas en cuanto a nuestras emociones. De hecho, un estudio señala que los hombres muestran menos sentimientos de agradecimiento en situaciones sociales que las mujeres. Así que en este sentido, quizá nos es más fácil experimentar los beneficios de ponerla en práctica.

Siempre pensé que la gratitud tenía un efecto positivo y que todas las personas deberíamos de incorporarla a nuestro día a día… hasta que llegó este año y mi perspectiva cambió.

En 2021 he tenido la valiosa oportunidad de ayudar a mujeres en duelo por no poder ser mamás… y ellas me hicieron darme cuenta lo difícil que es experimentar gratitud cuando se está atravesando por una situación así.

Entendí lo importante que es evitar ‘recetar’ gratitud como la cura para todo y mostrar empatía con quienes están viviendo una pérdida.

Imagina lo difícil que puede ser para alguien experimentar gratitud cuando su corazón se ha roto en pedazos por la falta de un hijo/a, un hermano/a, un padre, una madre o una amistad entrañable.

Un duelo es un proceso psicológico de adaptación saludable y necesario ante un cambio en la vida. Es decir, el duelo no es algo negativo que hay que evitar, ni tampoco es un estado permanente de tristeza.

De hecho la gratitud y el dolor pueden coexistir. Son emociones complementarias, no opuestas.

Se puede estar agradecido por lo que se tiene y a la vez estar triste por la pérdida que se tuvo.

Entonces ¿podemos recomendar a alguien en duelo que sea agradecido? El agradecimiento ayuda pero no es una píldora para eliminar el dolor. Si lo que deseas es ayudar, evita aconsejar con comentarios como “deberías estar agradecido y dejar de pensar en lo que perdiste. Mejor enfócate en lo que tienes”. Comentarios así son agresivos y poco empáticos.

Así que si deseas apoyar a un ser querido en duelo, o tienes un cargo de liderazgo y alguien de tu equipo está atravesando por esto, mejor pregúntale cómo se siente en este día de dar gracias.

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Muestra interés en cómo experimenta la gratitud en esta etapa de duelo. Hazle saber que independientemente de que sienta agradecimiento en este momento de su vida o no, tú le aceptas así. Tu cariño y tu apoyo no está condicionado a las emociones que él o ella experimenta.

Es válido que si la pérdida es reciente, la persona no sienta aprecio por nada. Insistir en que sienta esta emoción no hará que su dolor desaparezca.

Es mucho mejor que le ofrezcas un acompañamiento en su tristeza a través de tu escucha, validando su emoción y sin tratar de “arreglarlo”.

Y para poder acompañar a alguien más, hay que empezar por ti.

Así que cuando sientas tristeza, deja de agarrarte a zapes de gratitud nociva “Debo sentir gratitud ¡ahora!” “Estoy mal” “¿Por qué no siento agradecimiento con tantas bendiciones que tengo?”.

La solución no está en negar tu dolor y necesidades.

Si bien la gratitud es esencial para la felicidad, está diseñada para complementar, y no evadir el dolor de la soledad o el dolor de una pérdida. En otras palabras, para que tu gratitud sea verdaderamente sanadora, debes abrazar todas las emociones que experimentas, incluida la ira, el dolor y la tristeza que sientes.

Así, en compañía de personas como tú, yo y muchas otras, podemos desarrollar la capacidad de apreciar las cosas de nuestra vida imperfecta por las que sentimos agradecimiento. Y tener suficiente espacio para que una vez que hemos sanado apoyar a quienes están experimentando su propia batalla emocional. Así, las personas, conectadas de manera empática, podemos encontrar nuestra serenidad y nuestra gratitud.

Nota del editor: Adriana Castro tiene una especialidad en Psicología de la Creatividad por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es fundadora de Call to Action: Empresas felices. Síguela en LinkedIn , Facebook y/o Instagram . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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