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Mujeres en la Ciencia, el momento es ahora

Debemos hacer conciencia y entender que, al no incrementar la participación femenina en la Ciencia, reducimos posibilidades de innovación y de perspectivas para abordar desafíos actuales y futuros.
mié 10 agosto 2022 12:00 AM

(Expansión Mujeres) - El rol de la mujer en los distintos campos de acción ha evolucionado de manera significativa y el ámbito científico no ha sido la excepción.

No podemos negar que el desarrollo tecnológico ha abierto más puertas para ellas, un ejemplo reciente es el de Katya Echazarreta, una jalisciense de 26 años, radicada en Texas desde los siete, quien se convirtió en la primera mujer nacida en México en viajar al espacio y en la estadounidense más joven en cruzar las fronteras de la Tierra; sin embargo, aún hay brechas que romper.

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Si bien se registra un avance en la incidencia y presencia de las mujeres en este campo, existe, todavía, muy poco interés en el desarrollo profesional que ofrece esta área. De acuerdo con una encuesta del Centro de Investigación de Políticas Públicas (CIPP) sólo 600 de 10,000 alumnas de bachillerato de la CDMX, dicen estar interesadas en estudiar ciencias o alguna ingeniería. Esto puede derivar de la creencia que estos espacios son “tradicionalmente” ocupados por hombres, cuando en realidad las habilidades y capacidades necesarias pueden ser desarrolladas por cualquier género.

El informe The ABC of Gender Equality in Education, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señala que uno de los mayores problemas que tiene el desarrollo de las áreas de conocimiento STEM para las mujeres universitarias, es la ola de prejuicios que acompañan a dichas profesiones. Por ello, aprovechar referentes como Katya ayuda a romper con los estereotipos que regularmente señalan que hay unas carreras profesionales que son para las mujeres y otras para los hombres.

Estos datos nos dan un panorama del largo camino que hay que recorrer para llegar a una paridad de participación en la Ciencia y la Tecnología. Por ello, se vuelve fundamental fomentar en nuestras niñas el desarrollo de habilidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), así como dar a conocer la cantidad de oportunidades que derivan de estas carreras y su impacto en el desarrollo sostenible y bienestar de las sociedades.

Debemos hacer conciencia y entender que, al no incrementar la participación femenina en la Ciencia, reducimos las posibilidades de innovación y de nuevas perspectivas para abordar los desafíos actuales y futuros. El Word Economic Forum (WEF) prevé que cuando los robots y la inteligencia artificial nos sobrepasen, las mujeres vamos a cargar con el peso del desempleo debido a la falta de preparación en áreas como la informática, matemáticas, arquitectura e ingeniería.

Esta brecha existente de formación en las carreras del futuro se manifiesta considerablemente en el mercado de trabajo; estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) apuntan que, del total de personas egresadas en carreras de estas áreas, únicamente 12% son mujeres y es una por cada siete hombres las que logran ingresar al campo laboral. Por su parte, la organización Conectadas indica que las mujeres solo ocupan el 30% de los empleos vinculados a las telecomunicaciones.

 

Así se puede inferir que la creencia de que la Ciencia no es un espacio abierto a las mujeres, es un factor que las intimida al momento de elegir estudiar una carrera en ese ámbito. Por ello, para incrementar la participación femenina en estás carreras, el IMCO recomienda las siguientes acciones:

- Añadir enfoque de género en los contenidos de ciencia y tecnología, así como programas de educación básica. Por ejemplo, hacer énfasis en la historia de científicas destacas o pláticas con mujeres que trabajan en dichos sectores.

- Implementar programas de orientación vocacional desde secundaria para que estudiantes tomen decisiones sobre su educación superior más informadas y basadas en datos. En ellos se pueden incluir mentorías y actividades que rompan con los estereotipos.

- Desarrollar las capacidades de los gobiernos estatales y federal, instituciones de educación superior y centros de trabajo para recabar datos sobre STEM con perspectiva de género que sirvan para diseñar acciones más precisas.

El esfuerzo de Katya es una señal clara de que la inclusión femenina en áreas STEM es necesaria y significativa para generar mayores y mejores proyectos, ratificando una vez más que la ciencia y tecnología necesita de nosotras. Ella es solo un ejemplo de los miles que hay afuera luchando por romper paradigmas y demostrando que, sin Ciencia, no hay futuro.

Abordemos la problemática con un enfoque integral y busquemos la participación de los diversos ámbitos clave (familiar, social, empresarial, escolar) para evolucionar a una ciencia con equidad.

Nota del editor: Patricia Barra es Head of Wealth LatAm Aon. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 

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