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Las ventajas de apostar por el liderazgo femenino

Aún hay una brecha importante que cerrar y para lograrlo es necesario un liderazgo que inspire y acompañe el proceso de renovación, haciendo énfasis en el sentir de las personas, opina Patricia Barra.
vie 17 diciembre 2021 12:00 AM
Autoconfianza para liderar, ¿cómo ayudar a que una mujer lo logre?
Sí, aún hay mucho camino por recorrer y muchas barreras que enfrentar en el sector laboral, pero también hay mucho que destacar y aunque el avance es lento, es sustancioso, opina Patricia Barra.

(Expansión Mujeres) - En estos entornos de transformación, la pandemia del COVID-19 nos ha dado lecciones muy valiosas en temas de capital humano, y en este sentido, las empresas han sido clave para cambiar el nuevo entorno laboral a causa de la nueva modalidad de trabajo, ya que esto ha hecho necesario implementar acciones que den mayor prioridad a la calidad de vida, bienestar financiero y de salud de su principal activo, sus colaboradores.

Sin embargo, esto no ha sido tarea fácil, los procesos de cambio y transición siempre vienen acompañados de resistencias, dado que es complicado abandonar “formas de hacer” que evidentemente nos sacan de la zona de confort. Y ante este escenario, las áreas de capital humano han trabajado en la reinvención para lograr que la experiencia de los colaboradores, así como la eficiencia de la empresa misma, estén alienados a los objetivos del negocio.

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Sin embargo, aún hay una brecha importante que cerrar y para lograrlo es necesario un liderazgo que inspire y acompañe este proceso de renovación, haciendo énfasis en el sentir de las personas que serán las responsables de llevar a cabo las estrategias desde el compromiso y la participación.

En este sentido, el liderazgo femenino aparece como pieza clave para tomar esta tarea que en primera instancia luce retadora, pero que, debido a las características del desarrollo de la inteligencia emocional de las mujeres, son tareas que caen como anillo al dedo.

¿Por qué digo esto? porque las mujeres aportamos un valor añadido para adaptarnos y crecer, poseemos características primordiales que facilitan y favorecen la dinámica organizacional, resaltando las siguientes:

1) capacidad para trabajar desde la multitarea, facilidad de organización y administración del tiempo.

2) empatía y facilidad de socializar para establecer una comunicación emocional con los equipos de trabajo, lo que contribuye a la generación de un clima laboral más positivo, necesario en un contexto de cambio. Asimismo,

3) destaca el trabajo en equipo, alta capacidad para cohesionar, reunir personas, opiniones y propuestas, lo cual fomenta una cultura de cooperación, contribución y creación.

4) Enfoque en el detalle, que genera procesos con una mayor calidad y en el equipo sentido de perfección.

5) La innovación y el emprendimiento son áreas donde estamos ganando protagonismo, gracias a nuestras habilidades de observar y encontrar soluciones diversas al mundo que nos rodea.

6) Somos flexibles y pacientes, cualidades que nos ayudan a enfocar nuestros esfuerzos en resultados a largo plazo.

Y así podría seguir enumerando múltiples cualidades que resaltan nuestras habilidades como líderes y que ponen de manifiesto que cuando las organizaciones priorizan la diversidad, sus resultados mejoran y se dinamiza la innovación, se mejora la creatividad, crece la reputación y se mejora la imagen externa de las compañías.

 

Es cierto que aún hay mucho camino por recorrer y muchas barreras que enfrentar en el sector laboral, pero también hay mucho que destacar y aunque el avance es lento, es sustancioso. En agosto de este año se alcanzó la cifra récord (41) de mujeres CEO dirigiendo algunas de las organizaciones que aparecen en el ranking FORTUNE Global 500, que clasifica a las corporaciones más grandes del mundo según sus ingresos, de las cuales seis son mujeres de color y, por primera vez en la historia, dos mujeres afroamericanas dirigen empresas este año.

Se vuelve imperante seguir promoviendo la inclusión de las mujeres en todos los niveles al interior de las organizaciones, ya que estas acciones sin duda benefician a las compañías, haciéndolas más competitivas, colaborativas y proactivas. Por su parte, las áreas de capital humano deben continuar fomentando el desarrollo del liderazgo femenino, proporcionándoles herramientas que les ayuden a desarrollar las habilidades necesarias para convertirse en las líderes que el mundo del futuro necesita.

Mientras tanto, nosotras debemos seguir luchando y rompiendo esquemas, siendo creativas, competentes, arriesgadas y autosuficientes. Y cuando la duda toque a nuestra puerta y nos cuestione qué tan trascendente puede ser nuestra aportación en cualquier ámbito de la vida, demos una mirada hacia atrás, a la historia, a nuestros hijos, a nuestra familia: ahí se encuentra la respuesta.

Nota del editor: Patricia Barra es Head of Wealth LatAm Aon. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 

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