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Deja de justificar tu opinión

Cuando compartes tu opinión sin un ejercicio de reflexión previo, eres más susceptible a sentirte insegura, señala Adriana Castro.
mié 29 septiembre 2021 12:07 AM
Justificar tu opinión - mujer - ejecutiva - coronavirus - empleada - directora
Externar tu postura es una responsabilidad contigo misma y una manera de apreciar tu valor como persona, apunta Adriana Castro.

(Expansión Mujeres) - A muchas mujeres no nos enseñaron a expresar nuestra opinión. De niñas nos inculcaron a ser obedientes, amables, comprensivas y tolerantes.

Aprendimos a vivir en la virtud de la humildad y cuando tenemos oportunidad de expresar lo que pensamos, lo evitamos para no hacer sentir mal a alguien, incluso cayendo en el síndrome de desgaste por empatía (es un agotamiento físico, mental y emocional por preocuparnos en exceso por las demás personas o por su dolor emocional).

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Solemos ahorrarnos los comentarios y evitamos levantar la mano para no incomodar. Nos preocupa cómo se pueden sentir los demás por lo que hemos dicho y guardamos silencio con tal de pertenecer.

En el episodio de Mujeduría en el que entrevistan a Ana Paula Jiménez de PwC mencionan que también ocurre que las veces que opinamos, devaluamos o justificamos nuestras ideas.

¿Te ha pasado? Quizá en una junta de trabajo has dicho cosas como “tal vez sea una pregunta tonta, pero…” o “nada más voy a interrumpir rápido para…” ¿Te das cuenta que en el fondo estás demeritando tu postura?

Sin querer, estás mostrando tu inseguridad, buscando en las demás personas su agrado para no dar una mala imagen.

Lo grave de omitir o justificar tu opinión por temor al rechazo es que tiene un efecto dañino en tu autoestima. Equivale a que consideres que las opiniones de los demás valen más que la tuya.

El miedo a ser rechazada y la duda ante lo que los otros piensen de ti te hace olvidarte de que tienes derecho a externar lo que piensas y también tienes derecho a equivocarte.

Equivocarse es parte crucial del aprendizaje. Mientras más te equivocas, más aprendes y más inteligente te vuelves. No eres mejor o peor persona por fallar en algo. Así que tomar la valentía de compartir lo que piensas es un buen ejercicio de autoconfianza.

Bien, ahora ¿Cómo dejar de minimizar tu opinión?

No se trata de culpar a tus papás por la manera en que te educaron. Finalmente su intención era que aprendieras a controlar tus impulsos y que respetaras normas.

Pero ahora eres una mujer independiente y con un criterio objetivo y es tu turno para externar tu opinión de una manera clara y firme, sin ser agresiva.

Se trata de ser genuina y no traicionar tu postura con tal de pertenecer. Siéntete con la libertad de reconocer tu opinión y compartir tu criterio aún a pesar de que pueda contrariar los gustos, expectativas o preferencias de otros. Confía en que mientras establezcas tu argumento con respeto es completamente válido. Claro, siempre tomando en cuenta que los demás tienen el mismo derecho.

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De hecho, existen los derechos asertivos ¿los conoces? fueron establecidos por el psicólogo Manuel J. Smith. Son 10… y uno de ellos afirma que tenemos derecho a no justificarnos ante los demás. Gozamos de la libertad de externar nuestra opinión sin tener que justificarnos una y otra vez.

No se trata de comunicarte agresivamente, sino asertivamente. Sharon A. Bower dice “La diferencia entre ser asertiva y ser agresiva es cómo tus palabras y conductas afectan los derechos y el bienestar de los demás”.

Para adquirir seguridad al opinar es necesario reflexionar qué te ha llevado a tomar esa postura. Cuando compartes tu opinión sin un ejercicio de reflexión previo, eres más susceptible a sentirte insegura.

Al compartirla es conveniente exponer tus motivos. En este caso, expresar tu por qué no tiene que ser una justificación ni una excusa. Y para ello sugiero tomes en cuenta:

- Que tu opinión sea clara y concisa
- No hables de motivos inciertos. Es mejor que te documentes con datos, números y fuentes que te hagan sentir segura de lo que estás argumentando.

Compartir lo que piensas es un factor básico para la comunicación asertiva. Si no lo haces es imposible defender tu valor como persona y tus intereses. La confianza y la valentía son claves para ello. Externar tu postura es una responsabilidad contigo misma y una manera de apreciar tu valor como persona.

Es posible que al externar tu opinión pierdas la simpatía de algunos. Como dice Blanca Juana, hay que aprender a ser impopular. Pero no te preocupes, tus resultados y las metas que logres hablarán por ti a la hora de la rendición de cuentas y de tu crecimiento profesional.

Nota del editor: Adriana Castro tiene una especialidad en Psicología de la Creatividad por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es fundadora de Call to Action: Empresas felices. Síguela en LinkedIn , Facebook y/o Instagram . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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