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Tres consejos de tres estudiantes para estudiar con éxito a un MBA

Las maestrías en administración de empresas son una vía para que mujeres se formen en alta dirección y cuenten con más argumentos para ocupar espacios de liderazgo que a muchas les siguen negando.
jue 28 abril 2022 05:01 AM
Mujeres en MBA
De acuerdo con la organización internacional de escuelas de negocios Graduate Management Admission Council (GMAC), cada vez más mujeres se interesan en estudiar un MBA

Son minoría en los puestos directivos, y también en los posgrados de administración de negocios. Las mujeres van ganando espacios, pero aun falta un último estirón para llegar a la paridad en las aulas de los MBA, las maestrías en administración de negocios. Según el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE), cuenta con una proporción de 39% mujeres y 61% hombres en la generación 2021-2023 del MBA a tiempo completo.

Sin embargo, es una tendencia al alza a nivel global, pues, de acuerdo con la organización internacional de escuelas de negocios Graduate Management Admission Council (GMAC), 55% de los MBA de tiempo completo reportaron un incremento en la participación de mujeres.

Así, la posibilidad de acceder a y terminar una maestría de este tipo abre oportunidades a mujeres que visualicen su carrera en las más altas esferas de una corporación, como consejos o direcciones generales, o el crecimiento sostenido y estable de un negocio propio.

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Razones para estudiar un MBA

GMAC realizó una encuesta este año en la que muestra que 84% de las mujeres que estudió este posgrado aseguró que un MBA mejoró sus posibilidades de lograr un mejor empleo, 81% quiso prepararse para llegar a puestos de liderazgo y 75% de las mujeres que hicieron un examen para cursas un MBA buscaban desarrollar habilidades que les permitan resolver problemas, sobre cualquier otra aptitud.

En entrevista con Expansión Mujeres, Pilar Ángeles Anchondo, especialista en Marketing y estudiante de un MBA en el IPADE, comparte que ella siempre tuvo claro que quería estudiar una maestría en negocios en algún punto de su vida, pero cuando por fin se decidió a hacerlo fue para darle dinamismo a su carrera.

"Estaba en un momento de mi vida en el cual me sentía estancada en el ámbito profesional y, de igual manera, personalmente tenía metas claras pero no tenía un orden para cada una de ellas. Llegó la pandemia y se me presentó la oportunidad de hacer el examen. Cuando lo hice no le había contado a nadie, pues no sabía qué resultaría. Y, sin esperarlo, pude iniciar una de las mejores etapas de mi vida", explica.

En el caso de Marcela Gamo, experta financiera, la razón por la cual decidió estudiar la maestría fue para hacer una pausa de la vida laboral y concentrarse en su preparación y crecer su red de contactos, que podría mejorar si cambiaba de entorno al conocer nuevas personas y tomar asignaturas distintas.

"Antes de estudiar mi MBA en Harvard Business School trabajé en un fondo de capital privado por casi cinco años, y llegó un momento en el que consideré que, para continuar creciendo, esto me ayudaría a expandir mis conocimientos, desarrollar nuevas habilidades necesarias para puestos más senior y construir una red de contactos valiosa para mi futuro", asegura.

Mientras que la búsqueda de una posición de gerencia en el mediano plazo fue lo que llevó a Lucía A. Baltazar, estratega de inversiones a estudiar un MBA en la Universidad de las Américas Puebla.

Las redes y roles models también importan, pues pueden motivar a una persona a acercarse a la academia para mejorar su entorno laboral. "Una amiga a quien conocí en un programa de verano se estaba graduando al mismo tiempo que yo estaba comenzando y fue una de las razones por las cuales decidí hacerlo", cuenta Anchondo.

Gomo afirma que en su generación en la escuela de negocios de Harvard, 46% son mujeres y forman parte de diferentes clubs dedicados a temas específicos que ayudan a crear una comunidad unida, fomentar la colaboración y compartir intereses.

"Somos alrededor de 10 mujeres mexicanas en mi generación, somos muy unidas y es la primera vez que admiten a más mujeres mexicanas que hombres mexicanos", dice.

 

Lo que debes saber antes de aplicar a un MBA

Existen distintos tipos de maestrías en administración de negocios y están asociadas a objetivos profesionales específicos, desde un MBA Executive, dirigido a ejecutivos y ejecutivas que buscan mayor capacitación en negocios sin dejar de trabajar, a un MBA International que incluye formación en distintos países o el MBA a tiempo completo, que suele demandar que la persona se centre en sus estudios durante el tiempo que dure el programa. En casi todos los casos, las escuelas de negocios tienen entre sus requisitos tener entre dos y cinco años de experiencia en puestos gerenciales.

Un elemento relevante es el precio. La encuesta realizada por GMAC muestra que 88% de las mujeres candidatas a un MBA dijeron que el costo de la maestría puede influir en su decisión de aplicar e inscribirse. Los precios dependen de la escuela, pero en México oscilan entre los 200,000 pesos y pueden llegar a superar el millón. La inversión suele recuperarse entre uno y tres años, ya que generalmente el salario aumenta tras estudiar este posgrado.

Para Anchondo, el examen fue complicado, pero el mayor reto es tras entrar, por lo intensiva que es esta formación, incluso aunque ella eligió la modalidad virtual.

Para Gamo, lo más complejo fue estudiar y presentar el GMAT mientras tenía un trabajo muy demandante. Además, para las aplicaciones y los ensayos que solicitan es necesario dedicar tiempo para poder reflexionar realmente sobre prioridades, objetivos y valores.

"Estudiar un MBA puede sentirse abrumador ya que es un reto poder balancear los eventos sociales, profesionales y académicos. Especialmente en Harvard Business School, prepararse para las clases consume mucho tiempo ya que al utilizar el método del caso se necesita leer bastante y analizar desde diferentes perspectivas. Aunque ha sido un reto adaptarme al método de enseñanza, tiene muchos beneficios como enseñarte a analizar, sintetizar y comunicar de manera efectiva diferentes puntos de vista y aplicar los conocimientos aprendidos a situaciones de la vida real poniéndote en los zapatos del protagonista del caso", afirma.

Lucía Baltazar identifica dos partes difíciles: decidir qué escuela era la adecuada para ella, tanto por modalidad, ranking de programa/escuela, costo y si se ofrecían becas y estructurar su agenda para cumplir con responsabilidades familiares, laborales, y las propias del MBA.

"Hice muchas preguntas al momento de la admisión para entender mejor el número de materias mínimas al trimestre que debía meter, revisar mis cargas de trabajo durante el año e ir programando el posible avance. Evidentemente, si metes el mínimo hay una repercusión sobre cuánto tiempo te tomará acabar el programa. Además, no esperaba regresar a una escritura académica, donde se quiere sustentar con fuentes de investigación las respuestas. Y luego está la importancia de refrescar conocimientos de matemáticas, estadística y programación. No esperaba tener tareas que involucran programación en algunas materias", cuenta.

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El equilibrio entre un MBA y la vida

Las tres estudiantes de MBA comparten su consejo más valioso para que las mujeres se animen a estudiar sin que ello implique un desorden en distintas facetas de su vida personal:

1. Crea redes de apoyo.
"Para mí, lo más importante fue contar con mi familia (mi mamá y hermano) para apoyarme con mi hija, mis colegas de trabajo y mis amigos han sido fundamentales también para sacar el MBA adelante. Igualmente, siempre trato de tener el plan A, B y C para poder hacer frente a las exigencias que enfrento. En varios momentos he tenido que decir que no en alguno de estos ámbitos. Eso ha sido difícil pues siempre hay un trade-off, pero me ha ayudado a darme espacios de descanso y centrarme en lo prioritario/importante", dice Baltazar.

2. No descuidar lo importante para atender lo urgente
"El equilibrio es lo más importante para poder ser exitoso y los resultados vendrán poco a poco. Un MBA tan demandante requiere también salud física, por lo cual se necesita hacer ejercicio y comer saludable, un espacio recreativo para poder compartir lo que estás viviendo y para poder despejar la mente, así como un espacio personal para meditar o para realizar tareas de gustos personales. Una vez llegué a comentar 'no tengo tiempo de hacer ejercicio' y me respondieron 'hacer 1 hora de ejercicio diario es 6.25% de tu día sin contar las horas que pasamos dormidos, únicamente dedicarle ese porcentaje a hacer ejercicio te deja aún 93.75% de tu día para hacer el resto de tus tareas'", recomienda Anchondo.

3. Metas claras
"Creo que tener tus prioridades muy claras en cuanto a cuáles son tus objetivos al estudiar un MBA, ya sea primordialmente social y la generación de una red de contactos, académico o profesional para cambiarte de industria, te ayuda a manejar mejor tu tiempo y decidir en qué clubs, clases, pláticas, reuniones y eventos participar de manera activa", afirma Gamo.

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