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¿Qué dice el discurso de la primera mujer al frente de la OMC?

Ngozi Okonjo-Iweala asumió funciones como la directora de la Organización Mundial del Comercio, y lo que dijo antes de hacerlo, dicta parte de las expectativas que se tiene sobre su gestión.
mar 02 marzo 2021 12:53 PM
Ngozi Okonjo-Iweala

“Haz que tus conocidos hablen sobre los estereotipos de género. Esas falsas suposiciones no sobreviven si se mantienen a la luz del día”, dijo Ngozi Okonjo-Iweala, la economista que estará al frente de la Organización Mundial de Comercio (OMC) durante el complejo proceso de recuperación económica a nivel mundial.

Nigeriana de 66 años, Okonjo-Iweala es la primera mujer, además de ser también la primera africana, en dirigir este ente económico. Fue dos veces ministra de Finanzas ( de julio de 2003 a julio de 2006 ) y titular de la cartera de Relaciones Exteriores en su país (dos meses en 2006), luego de comenzar su carrera en el Banco Mundial en 1982, donde trabajó durante 25 años.

Más con orgullo que con vergüenza de que tuvieran que pasar 26 años desde su creación para designar a una mujer capaz para ocupar la silla principal, la OMC aseguró que su nombramiento fue un momento histórico.

"Motivada e intimida a la vez, porque tomo las riendas de la OMC en un momento de grandes incertidumbres y desafíos", dijo Okonjo-Iweala. La nueva directora asume sus funciones en marzo para trabajar en una reestructura completa a partir de la crisis financiera que profundizó la irrupción de la pandemia de COVID-19 desde 2020.

En el discurso de su nombramiento, la economista egresada del Massachusetts Institute of Technology (MIT, por sus siglas en inglés), aseguró que durante sus primeros 100 días de gestión ha priorizado la respuesta pronta a la pandemia, las subvenciones a la pesca y el órgano de solución de controversias (el tribunal de la OMC), que fue apaleado y bloqueado desde 2016, que inició la administración del expresidente Donald Trump.

El pasado 17 de febrero ofreció su primera conferencia de prensa, antes de asumir su nuevo cargo frente a 164 países miembro. Además de hablar sobre la recuperación de confianza en el comercio y sobre la reconstrucción financiera del mundo, destacó que sólo mencionó la palabra ‘mujer’ y ‘mujeres’ en tres ocasiones. “Tenemos que concentrarnos en el problema de la pandemia y de cómo la OMC puede contribuir a solucionarlo, incluso con la cooperación del programa COVAX”, dijo Okonjo-Iweala como presentación de su discurso.

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Las expectativas frente al techo de cristal

Marilyn Loden, una consultora laboral, suele ser la referencia obligada sobre la primera vez que se usó el término “techo de cristal” para referirse a que las mujeres no ascienden debido a la falta de equidad en los espacios laborales.

Hoy entendemos que el techo de cristal se refiere a los obstáculos, casi imperceptibles por ser tan cotidianos, en la movilidad de las mujeres en el trabajo.

“El techo de cristal comprende las llamadas prácticas imperceptibles de discriminación que afectan el avance profesional de las mujeres a cargos directivos e implica que las desigualdades aumentan claramente cuando aspiran a cargos más altos dentro de una organización”, explica Victoria Judith Chuco Aguilar, doctora en Administración de Empresas por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en su tesis de maestría “El fenómeno del techo de cristal en el acceso de las mujeres a

cargos ejecutivos”

Por ello, que Ngozi Okonjo-Iweala esté al frente de un organismo de esa magnitud representa un caso de éxito más de mujeres que logran romper ese techo invisible, y muy pesado. Sin embargo, ¿qué expectativas pueden tener las mujeres sobre ella?

En su primer discurso, que es para agradecer su nombramiento, las primeras veces que lo hace (usar la palabra mujer) define lo que intenta no decir, hacer un sobreuso de la palabra para recalcar que le dieron ese nombramiento por sus conocimientos y experiencia y no por ser mujer”, sostiene Estefanía Camacho, especialista en género y finanzas.

Incluso, en los primeros días de febrero, un diplomático europeo -que decidió quedar anónimo- aseguró en una entrevista a AFP que no fue escogida por ser una mujer o africana, sino porque sobresalía como la candidata con las mejores calificaciones, experiencia y cualidades.

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Para Camacho, que no haya mencionado medidas específicas sobre la inclusión de las mujeres plantea dudas sobre qué rol tendrán en la recuperación económica, que durante su gestión de cuatro años, coincide con un periodo crítico para el crecimiento global.

“Sin embargo, es aun más interesante porque -en efecto- los discursos buscan involucrar estas ideas de empoderamiento cuando se habla específicamente de negocios, pero suelen tratarse de espejismos que no se traducen en acciones concretas que busquen el crecimiento de las mujeres”, dijo.

Considera también que quiso mantenerse al margen del tema de género porque era necesario hablar de los grandes retos que enfrenta la organización, pues la pandemia visibilizó las fallas de la liberalización del comercio mundial en términos de cadenas de producción, ubicación industrial o la fragilidad del tráfico comercial.

“En estos organismos internacionales, en los que está enfrente una mujer como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central de Europa ya no se hace tanto alarde de ser dirigidos por mujeres, pero cuando hablan de sus acciones incluyen las palabras sostenibilidad y con ello dan a entender que las mujeres están contempladas en esas decisiones”.

Por su parte, Valeria López, profesora investigadora del Centro de Investigaciones de Docencia Económica (CIDE), coincide en que su discurso estuvo muy enfocado en los problemas sanitarios y económicos causados por la pandemia.

“Tuvo en cuenta los problemas de vacunación en los países pobres, las tensiones por la producciones locales y las patentes, entre otros. Sin embargo, no enfocó que las principales afectadas por la pandemia hemos sido las mujeres”, sostuvo

Para la docente, es importante saber enfocar, desde la OMC, que las relaciones comerciales impactan de manera específica la vida de las mujeres.

No puede haber comercio justo en condiciones de desigualdad tan graves
Valeria López

En ese contexto, el estudio “Cuidado con la brecha de 100 años” elaborado por el Foro Económico Mundial, se necesitarán 95 años para cerrar la brecha de género en la representación política, pues tan solo en 2019 las mujeres ocuparon únicamente 25.2% de los escaños parlamentarios y 21.2% de los puestos ministeriales.

Valeria López considera que las expectativas que las mujeres tenemos nombramientos como éste es que quienes han podido romper el techo de cristal y logran acceder a los puestos más altos, tengan la sensibilidad de enfocar sus funciones considerando la desigualdad estructural por género.

“La ausencia de referencias al respecto en el discurso no es menor, pero tampoco hace falta que sea el Día de la Mujer para estar en foros de mujeres que atiendan el tema, pues la desigualdad afecta a todos.

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Con el beneficio de la expectativa, su nombramiento fue bien recibido por otras mujeres, también al frente de poderosas instituciones.

"Felicidades a mi amiga Ngozi Okonjo-Iweala, que se ha convertido en la primera mujer directora general de la OM. Reconozco su voluntad firme y su determinación que la llevarán a impulsar sin descanso el libre comercio en beneficio de las poblaciones de todo el mundo", tuiteó Christine Lagarde, primera presidenta del Banco Central Europeo y exdirectora del FMI.

Por su parte, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dijo estar "muy feliz de ver una mujer de África a la cabeza de la OMC". Se trata de "un momento histórico para el mundo entero", afirmó.

En Nigeria, el presidente Muhammadu Buhari señaló que Okonjo-Iweala se lanza en una ardua tarea al servicio de la humanidad. “Estoy convencido de su integridad y su pasión por el desarrollo seguirán dando resultados positivos", dijo.

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