A partir de la pandemia, reconoció, se percibe un creciente interés por los productos preventivos o de cuidado de ciertas patologías, incluyendo la hipersensibilidad, el acné y otro tipo de problemas que se han vuelto cada vez más comunes con factores como la contaminación, el cambio climático, el estrés y el estilo de vida de algunas personas.
“Es un dinamismo muy potente. Este crecimiento es tanto en volumen como en valor, un mercado muy sano”, apuntó Armstrong, la primera presidenta y CEO de L'Oréal México, uno de los 10 principales mercados para el negocio global.
Un consumidor más sofisticado
La protección y la prevención no son los únicos elementos que han acelerado las ventas de L’Oréal, también ha sido producto de lo que la CEO llama la sofisticación de los consumidores mexicanos.
“Es verdad que en México no existía tanto el hábito de protegerse del sol, pese a ser un gran país con mucho sol”, señala Armstrong. “Ese mercado se está abriendo, la gente se empieza a cuidar más, usa fotoprotección tanto en el cuerpo como en el rostro, es un hábito que va creciendo, sobre todo, entre los jóvenes”.