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Lo que esconden las renuncias de las mujeres que buscan mayor flexibilidad

La sobrecarga de trabajo no remunerado, pero también la brecha salarial y la falta de oportunidades para seguir creciendo pesan a la hora de dejar un empleo.
mié 11 mayo 2022 05:00 AM
Aunque no quieran dejar de trabajar, mujeres renuncian a sus empleos
Aunque no quieran dejar de trabajar, mujeres renuncian a sus empleos

Detrás de la renuncia de una mujer a su trabajo, hay más de lo que parece. Si decide dejar su puesto y no seguir trabajando, o irse a una empresa con un horario más flexible, generalmente se piensa que lo hace porque prioriza su vida personal sobre la laboral. Y no necesariamente tiene por qué ser así.

Noma Cerros, catedrática en el Tecnológico de Monterrey y CEO de Womerang, una organización que ofrece capacitación a las empresas para que incrementen el número de mujeres en su organigrama, señala que hay que mirar más allá. "La mayor parte de las personas piensa que las mujeres suelen renunciar por falta de balance entre su vida y el trabajo, pero esa falta de balance es en realidad la sobrecarga que ellas tienen del trabajo no remunerado y no una falta de capacidad o ingenio para acomodar sus agendas", dice en entrevista con Expansión Mujeres.

La especialista pone como ejemplo el estudio 'Women in the Workplace', que realizó McKinsey el año pasado, que menciona que en Estados Unidos, una de cada tres mujeres está buscando renunciar o buscar esquemas más flexibles o atractivos de empleo.

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Ximena Márquez, psicóloga laboral, apunta que desde su experiencia como asesora profesional de Recursos Humanos en corporativos, el principal motivo que ha observado por el cual las mujeres renuncian a sus empleos es que el salario no es suficiente.

No es solo una percepción, en México la precarización de los empleos afecta también a ciertas actividades en las que las mujeres están sobrerrepresentadas -como el sector servicios-, pero la frustración aumenta cuando nota que además de que su sueldo no es alto, un hombre que desempeña las mismas funciones gana más que ella por hacer lo mismo. La brecha salarial en México provoca que por cada 100 pesos que gana un hombre, las mujeres perciban solo 73 realizando el mismo trabajo.

"La brecha salarial lleva a otro problema, como la falta de reconocimiento", apunta respecto a que la ausencia de un salario que vaya acorde con la responsabilidad de su actividad les hace sentir que las organizaciones no valoran su trabajo.

Cerros agrega la falta de oportunidades de crecimiento, que muchas veces es provocada por estereotipos de género que no les permiten acceder a opciones de capacitación ni ascensos, porque en algún momento las mujeres “se van a salir de trabajar por cuidar a su familia”.

Y claro, también está la parte personal.

Adriana Ortiz, psicoanalista, escritora y miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México, sostiene que los roles más tradicionales de género han confinado a las mujeres a la vida privada y eso hace que, en ocasiones, prioricen cuidar a su familia. En su experiencia, ha observado que el embarazo es un motivo por el cual suelen renunciar, ya sea por cuestiones de salud o una incompatibilidad con esa nueva faceta de vida y los procesos de trabajo de una empresa.

En este apartado, también menciona el hecho de que mujeres que son víctimas de acoso laboral o sexual renuncian a sus trabajos cuando no encuentran una solución ni el respaldo de sus superiores para sentirse de nuevo en un espacio seguro.

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La Organización Mundial del Trabajo asegura que tanto hombres como mujeres son objeto de acoso sexual; sin embargo, señalan que la mayoría de quienes lo padecen son mujeres. El perfil más vulnerable es la mujer joven, económicamente dependiente, soltera o divorciada y con estatus de inmigrante.

Antes de renunciar

Norma Cerros recomienda a las mujeres que agoten todas las opciones de mejorar las condiciones que las estén orillando a considerar una renuncia, pues salir del mercado laboral para luego volver a él es mucho más complejo para ellas que para los hombres.

"Lo primero que tengo que decir es: no renuncies. No te salgas porque, de verdad, hay empresas que muestran mayor disposición a contratar a personas que no tienen experiencia en lugar de mujeres que decidieron tomarse un tiempo fuera del trabajo", dice.

Aconseja proponer esquemas laborales que se midan y paguen por honorarios o proyectos, trabajo remoto o por objetivos y no horarios.

Y si la decisión está tomada, Adriana Ortiz sugiere liquidar todas las deudas antes de prescindir de la principal fuente de ingresos y contar con una base de ahorro, diferente al fondo de emergencia, pues al renunciar se pierde el acceso a una liquidación.

"Este fondo le permitirá hacer uso de esos recursos mientras planea los siguientes pasos para que no tengan que tomar la primera oportunidad que se le atraviese sin que ésta sea necesariamente la mejor", afirma.

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