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3 errores que cometieron 3 emprendedoras... para que no los cometas tú

Dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, pero tres mujeres empresarias nos cuentan cuál fue su error al iniciar una empresa, para que te ayude también a ti.
mié 22 diciembre 2021 05:06 AM
Estos son los principales errores que cometen las emprendedoras
Estos son los principales errores que cometen las emprendedoras

Todo el mundo comete errores a la hora de emprender, pero no necesariamente rompiendo es como se aprende. Aprender de otras experiencias puede ayudarte a evitar situaciones similares a la hora de iniciar un negocio.

Las empresarias consultadas coinciden en que los errores financieros, tanto en emprendedores como en emprendedoras, suelen deberse a la falta de capacitación en estos temas y a la poca experiencia en la elaboración de presupuestos y proyecciones económicas.

Karla Rojas Campos, maestra en Evaluación Socioeconómica de proyectos de inversión por la Universidad Panamericana, considera que a pesar de que ya existen varios institutos o asociaciones que ofrecen asesorías dirigidas específicamente a mujeres, son muchas las emprendedoras con un perfil creativo que se animan a arrancar un negocio sin antes haber recibido una formación en contabilidad y administración. "No tenemos noción de contabilidad y finanzas y eso dificulta tener alguna mejora en la estructura del modelo de negocio", advierte.

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Hacer más las cuentas

Las hermanas Giovanna y Viviana Jiménez y Kay Brawn son las fundadoras de Womenly, una plataforma de pagos para mujeres en la venta y compra de productos a través de un Women Wall, una especie de vitrina virtual para mostrar tus productos.

Brawn cuenta cómo en un inicio cometieron el error de proyectar más usuarias o ventas de las que realmente registraron. Pero no sólo el error estuvo en la proyección, sino que se hicieron gastos operativos con base en ese cálculo, cuando pudieron haber operado con una cifra menor.

Asimismo, tampoco contaban con un plan de inversión desde el inicio, lo que resultó en una complicada implementación posterior.

Zapatero a tu zapato

Samantha Guevara, exmodelo y empresaria, fundó MissInk, una empresa que se dedica a remover tatuajes. Considera que cualquier error cometido con el fin de emprender es una lección aprendida. Sin embargo, para llegar a ese punto implicó un reto enorme.

¿Qué pudo haber hecho mejor? En 2014 decidió escuchar el consejo de una persona cercana a ella, que sin ser experta en la materia, le recomendó integrar un tratamiento para cicatrices como parte de su oferta de servicios.

Consiguió acceso a la mejor tecnología e invirtió bastante dinero en adquirir el equipo. En ello vio una oportunidad de incrementar sus ventas, al ayudar a toda la gente que llegaba con marcas de quemaduras y otras cicatrices graves, tras iniciar tratamiento de eliminación de tatuajes en otro lugares.

"La idea era muy buena, pero tras unos años con el tratamiento disponible y, resultando muy costoso el precio del mismo, me di cuenta que Missink es una clínica especializada en eliminación de tatuajes y entendí aquel dicho: 'zapatero a tus zapatos'", dice.

Guevara cuenta después de siete años aun no amortiza esa inversión, lo que ha significado un costo adicional que no calculó, en lugar de empezar a percibir las utilidades que su plan de negocio proyectaba para este momento.

Por ello recomienda entender el corazón de un negocio y que, aunque se encuentren condiciones de crecimiento y expansión, no necesariamente se hagan fuera de la linea original de la oferta. "Si en cuestión de negocios sabes hacer algo, hazlo muchas veces en lugar de aprender algo que no dominas", afirma.

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Enfoque inicial

Pamela Romo es fundadora de Querida , proyecto que funge como una agenda y comunidad que busca apoyar a más mujeres a cumplir sus metas profesionales y personales a través de contenidos multimedia.

"Gracias a Querida, he visto que las emprendedoras quieren comerse al mundo entero cuando empiezan y, aunque me encanta su espíritu, lo ideal es empezar con claridad y enfoque en lugar de cantidad", señala.

Explica que en un inicio, la mayoría de las mujeres que han adquirido la asesoría de Querida, a través de sus contenidos, quieren pagar agencias y formar equipos grandes, sin embargo, no cuentan con la capitalización para hacerlo y la demanda de sus servicios tampoco coincide con la proporción de los esfuerzos económicos que hacen.

Para Romo, el escenario ideal es empezar con menos dinero y más orientación de negocios. "Ellas piensan que tienen que tener todos los recursos y se abruman mucho cuando no tienen el escenario perfecto", sostiene.

Cuentas claras, amistades largas

En su experiencia personal como emprendedora, Romo comparte que su principal error al momento de iniciar su negocio en sociedad con una amiga es que no plantearon cuál era el valor de la aportación de cada una, por lo tanto, tampoco discutieron cuál sería el destino de Querida en caso de que la asociación se disolviera, como pasó.

"Empezamos juntas y estábamos ambas muy comprometidas con el proyecto. Sin embargo, cuando ella decidió salir del proyecto fue un problema para el cual yo no estaba preparada, porque en ese momento ni siquiera sabía cuánto era mío y cuánto tenía que darle a ella para yo poder continuar con Querida", cuenta.

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Los negocios son un deporte de contacto


Silvina Moschini, CEO de SheWorks!, compartió una Masterclass para inspirar a las mujeres emprendedoras en el programa Escuela Imparables, de Expansión Mujeres y E! Entertainment Television, asegura que si una emprendedora pretende iniciar desde su escritorio es el primer error que cometerá, y esto puede derivar en pérdidas monetarias.

Para Moschini, es fundamental construir relaciones, hacer networking y ampliar la red de contactos.

"A través de alianzas y de hacer cooperación en vez de competencia, es posible llegar lejos. No podemos olvidar que el activo más valioso que tiene una emprendedora es la capacidad de que otros crean en su propuesta", afirma.

Y aun así, la situación es remediable. Viviana Jiménez recomienda que desde que se toma la decisión de emprender, se debe ser honesta y tener claridad de las áreas en las que no se tiene expertise.

" A partir de ello, podemos llevar a cabo dos acciones: actualizar nuestros conocimientos sobre esos temas que no dominamos [cursos de finanzas básicas, finanzas para emprendedoras, etc] y/o considerar contratar a alguien que sí sea un experto y nos ahorre ese camino de errores y aprendizajes. Hoy hay muchas plataformas en las que podemos aprender, una de ellas es Womenly", apunta.

Además, anima a las mujeres a conocer a otras emprendedoras que ya hayan tomado decisiones financieras para formar comunidad y así aprender unas de otras.

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MujeresEmprendimientoInstituto Nacional del Emprendedor
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